Informe de mercado 14 de agosto de 2026

La desinflación gana credibilidad mientras Ormuz amenaza con volver a complicar la ecuación de la Fed

Buenos días,

Los mercados llegan al final de la semana con una narrativa considerablemente más definida que la que teníamos después del informe de empleo del pasado viernes.

El primer cambio llegó precisamente con el mercado laboral.

Estados Unidos destruyó 23.000 empleos en julio, frente a una previsión cercana a +80.000, mientras mayo y junio sufrieron importantes revisiones a la baja. Aquellos datos mostraron que el deterioro del empleo llevaba produciéndose durante más tiempo y con mayor intensidad de lo que inicialmente reflejaban las estadísticas.

La reacción inmediata fue reforzar las expectativas de una Reserva Federal menos restrictiva.

Pero faltaba comprobar una cuestión fundamental: si la inflación permitiría realmente consolidar ese cambio de expectativas.

Esta semana hemos recibido dos respuestas.

El miércoles, el IPC estadounidense se moderó hasta el 3,4% interanual, exactamente lo esperado y sin ofrecer la sorpresa inflacionista al alza que podía haber cuestionado la lectura dovish del empleo.

Ayer llegó una segunda confirmación.

El IPP de julio avanzó un 4,7% interanual, por debajo de las expectativas y claramente por debajo del 5,5% registrado en junio.

La secuencia empieza así a ser considerablemente más consistente:

Empleo debilitándose → IPC moderándose → IPP perdiendo presión.

El mercado ha reaccionado en consecuencia. Las expectativas de una subida de tipos en septiembre han descendido aproximadamente hacia el 33%, desde niveles cercanos al 50% una semana antes. El dólar vuelve a perder terreno y el S&P 500 ha cerrado en nuevos máximos históricos.

Sin embargo, existe una contradicción cada vez más importante.

Mientras los datos retrospectivos muestran una moderación de las presiones inflacionistas, el petróleo vuelve a incorporar una importante prima geopolítica ante la posibilidad de que Estados Unidos mantenga indefinidamente el bloqueo naval sobre Irán.

Por tanto, el debate empieza a desplazarse.

La cuestión ya no es únicamente si la inflación se está moderando actualmente, sino si la crisis energética puede volver a generar presiones durante los próximos meses.

Los datos han dado más argumentos a una Fed menos restrictiva. Ahora será Kevin Warsh quien tendrá que explicar cómo interpreta este nuevo equilibrio.

Y con Jackson Hole acercándose a finales de agosto, la atención empieza progresivamente a desplazarse desde los datos hacia la Reserva Federal.

GEOPOLÍTICA Y ORIENTE MEDIO: El bloqueo se consolida y aumenta el riesgo de tensión prolongada

En las últimas 48 horas no se han producido nuevos bombardeos a gran escala entre Estados Unidos e Irán, pero el conflicto no se está desescalando.

La dinámica ha cambiado hacia una fase de menor intensidad aérea, pero mayor presión naval y económica.

Estados Unidos ha dejado claro que el bloqueo sobre puertos iraníes podría mantenerse de forma indefinida, lo que lo convierte en una estrategia de presión sostenida y no en una medida temporal.

El precedente del mercante Vela Nova, inmovilizado tras ignorar advertencias, refuerza la disposición de Washington a hacer cumplir el bloqueo.

Irán, por su parte, mantiene exigencias amplias para cualquier normalización del tráfico, incluyendo el levantamiento del bloqueo, reducción de presencia militar estadounidense, alivio de sanciones y garantías de seguridad.

Aunque existe un canal técnico con Omán, la falta de acuerdo político impide una reapertura real del estrecho de Ormuz.

Lectura clave

El conflicto evoluciona desde una expectativa de reapertura hacia un escenario de bloqueo prolongado y tensión naval sostenida, con riesgo de incidentes puntuales.

Implicación para los mercados

El principal riesgo ya no es una escalada aérea, sino un incidente marítimo que reactive la tensión.

Mientras el bloqueo se mantenga, el petróleo seguirá incorporando una prima geopolítica relevante.

ENERGÍA Y MATERIAS PRIMAS: El petróleo desafía unos fundamentales débiles mientras el oro consolida cerca de niveles elevados

La nueva amenaza de un bloqueo prolongado está teniendo un impacto directo sobre el mercado energético.

  • Brent: 87,63 dólares, +0,64%.
  • WTI: 82,20 dólares, +1,17%.

Ambas referencias se encaminan hacia ganancias semanales cercanas al 4%.

El movimiento resulta relevante porque se produce pese a señales fundamentales que normalmente presionarían a la baja: los inventarios han aumentado y las previsiones de demanda de la OPEP y la IEA se han debilitado.

Sin embargo, el petróleo sigue avanzando, lo que sugiere que la prima geopolítica asociada a Ormuz está dominando sobre los fundamentales de oferta y demanda.

En las últimas semanas, el mercado pasó de descontar una posible normalización del estrecho (con corrección del Brent y reducción de la prima), a reconstruirla tras el endurecimiento de las condiciones iraníes, y ahora vuelve a reforzarse ante la posibilidad de un bloqueo estadounidense prolongado.

En los metales encontramos una fotografía diferente:

  • Oro: 4.406,84 dólares, -0,31%.
  • Plata: 64,865 dólares, -0,20%.
  • Cobre: 6,5853 dólares, -0,34%.

El oro corrige ligeramente durante la sesión y se aleja de los aproximadamente 4.473 dólares alcanzados inmediatamente después del IPC.

Sin embargo, conviene poner el movimiento en perspectiva.

El viernes pasado cotizaba alrededor de 4.365 dólares y continúa manteniendo claramente la zona de 4.400, por lo que el movimiento actual parece más compatible con una fase de consolidación después del fuerte avance reciente que con un deterioro significativo de su estructura.

Lectura clave

El petróleo vuelve a avanzar pese a unos fundamentales de oferta y demanda menos favorables, confirmando que Ormuz continúa siendo su principal catalizador a corto plazo.

El oro, por su parte, pierde impulso después del rally posterior al NFP y al IPC, pero continúa consolidando cerca de niveles elevados.

Implicación para los mercados

Aquí aparece una de las principales contradicciones macroeconómicas del momento.

Los últimos datos estadounidenses muestran una moderación de las presiones inflacionistas, pero el encarecimiento energético puede introducir nuevas presiones durante los próximos meses.

El IPC y el IPP publicados esta semana son fundamentalmente retrospectivos y todavía no reflejan completamente el reciente rebote del petróleo.

Por tanto, la geopolítica empieza a transformarse también en un riesgo macroeconómico.

Si el Brent permanece elevado durante agosto y septiembre, podría dificultar el proceso desinflacionista precisamente cuando la Reserva Federal empieza a recibir más argumentos para adoptar una posición menos restrictiva.

DIVISAS Y POLÍTICA MONETARIA: IPC e IPP refuerzan la presión sobre el dólar mientras el yen vuelve a acercarse a niveles de intervención

El dólar vuelve a perder terreno durante la sesión.

  • Índice Dólar (DXY): 99,615 puntos, -0,24%.
  • EUR/USD: 1,1553, +0,22%.
  • USD/JPY: 159,15, -0,21%.

El comportamiento del DXY confirma que el intento de recuperación previo al IPC no se ha consolidado, manteniéndose por debajo de los 100 puntos.

La debilidad del dólar se explica por unas expectativas monetarias más moderadas tras el deterioro del empleo y la inflación: el IPC se situó en el 3,4% y el IPP en el 4,7%, ambos en línea o por debajo de lo esperado. Esto ha reforzado la idea de una Fed menos restrictiva, reduciendo la probabilidad de una subida de tipos en septiembre hasta el 33% desde cerca del 50%.

Aun así, destaca la divergencia con el yen: el USD/JPY sigue cerca de 159, en niveles muy elevados, lo que mantiene vivo el riesgo de intervención en Japón.

Lectura clave

La secuencia macroeconómica empieza a proporcionar argumentos más consistentes para una Reserva Federal menos restrictiva:

NFP débil → IPC moderándose → IPP inferior a las expectativas.

El dólar refleja este cambio y vuelve a consolidarse por debajo de 100.

Sin embargo, la extrema debilidad del yen demuestra que esta pérdida de fortaleza del dólar no es homogénea frente a todas las divisas.

Implicación para los mercados

El debate sobre la Reserva Federal comienza progresivamente a desplazarse desde los datos hacia su interpretación.

El IPC eliminó el riesgo inmediato de una sorpresa inflacionista y el IPP reforzó posteriormente esa lectura.

Ahora el mercado necesita saber cuánto peso concederá la Fed al deterioro del empleo frente a una inflación que continúa por encima del objetivo y a un petróleo que amenaza con introducir nuevas presiones futuras.

Por ello, Kevin Warsh y Jackson Hole empiezan a convertirse en la siguiente gran referencia para los mercados.

RENTA VARIABLE: Wall Street valida la lectura dovish y el S&P 500 vuelve a máximos históricos

Wall Street cerró ayer con ganancias generalizadas.

Cierre del jueves

  • Dow Jones: 53.839,99 puntos, +0,13%.
  • S&P 500: 7.798,99 puntos, +0,65%.
  • Nasdaq: 26.803,03 puntos, +0,81%.
  • Russell 2000: 3.052,85 puntos, +0,24%.

El movimiento resulta especialmente relevante porque confirma la reacción positiva ya vista tras el IPC del miércoles.

Wall Street interpretó que la moderación de la inflación no cuestionaba la lectura dovish derivada del débil informe de empleo, y el IPP de ayer reforzó esa visión.

El resultado ha sido un nuevo máximo histórico del S&P 500, con el Nasdaq liderando las subidas.

En conjunto, la secuencia es clara: cautela antes del IPC, alivio tras una inflación sin sorpresas al alza y nueva aceleración con el IPP.

En definitiva, el mercado ya no reacciona solo al débil NFP, sino que los datos de inflación están validando progresivamente esa interpretación inicial.

Esta mañana, los futuros estadounidenses mantienen un comportamiento estable:

  • US30: -0,09%.
  • US500: +0,10%.
  • US Tech 100: +0,15%.
  • US2000: prácticamente plano.

Después de las ganancias del jueves y de los nuevos máximos del S&P 500, no aparece por ahora una recogida de beneficios significativa.

Lectura clave

Wall Street está consolidando una narrativa cada vez más favorable para las valoraciones:

mercado laboral debilitándose + inflación moderándose + menor probabilidad de nuevas subidas de tipos.

La tecnología vuelve a liderar, pero el cierre positivo del Russell 2000 indica que el movimiento no está completamente concentrado en las grandes compañías tecnológicas.

Implicación para los mercados

Mientras los datos permitan mantener la expectativa de una Reserva Federal menos restrictiva sin provocar simultáneamente temores de una desaceleración económica severa, el entorno puede continuar siendo favorable para la renta variable.

El principal riesgo empieza a desplazarse nuevamente hacia la energía.

Una prolongación de la crisis de Ormuz que mantenga elevado el petróleo podría volver a presionar las expectativas de inflación y cuestionar parcialmente el escenario monetario que actualmente está favoreciendo a Wall Street.

ASIA Y EUROPA: Corea vuelve a liderar mientras China prolonga su debilidad y Europa consolida

La sesión asiática vuelve a mostrar importantes divergencias.

  • KOSPI: +2,42%.
  • Nikkei 225: +0,62%.
  • Hang Seng: -1,10%.
  • FTSE China 50: -1,33%.
  • Nifty 50: -0,06%.

Corea del Sur vuelve a destacar claramente.

El KOSPI suma hoy un 2,42%, prolongando la fortaleza de las últimas sesiones.

Japón también avanza, con el Nikkei subiendo un 0,62%, apoyado por un yen que sigue débil frente al dólar.

En contraste, China y Hong Kong vuelven a mostrar debilidad: el Hang Seng cae un 1,10% y el FTSE China 50 retrocede un 1,33%.

La divergencia en Asia se mantiene, con Corea y Japón al alza frente a China y Hong Kong en negativo.

Europa presenta movimientos considerablemente más reducidos.

  • FTSE 100: -0,14%.
  • CAC 40: -0,02%.
  • DAX: +0,64%.
  • Euro Stoxx 50: +0,16%.
  • IBEX 35: -0,03%, alrededor de 20.162 puntos.

El DAX constituye la principal excepción positiva, mientras el resto de los grandes índices europeos permanecen prácticamente planos.

El IBEX 35 continúa manteniendo la importante referencia de los 20.000 puntos, aunque hoy no muestra la fortaleza relativa frente al resto de Europa que observamos durante algunas sesiones anteriores.

Lectura clave

Asia continúa profundamente dividida entre la fortaleza de Corea y Japón y la debilidad de China y Hong Kong.

Europa, mientras tanto, permanece en fase de consolidación, sin mostrar una dirección clara pese a los nuevos máximos de Wall Street.

Implicación para los mercados

La fotografía global sigue siendo constructiva y no muestra por ahora una salida generalizada de los activos de riesgo.

Wall Street permanece en máximos, Japón y Corea avanzan y Europa se mantiene estable.

Sin embargo, la evolución del petróleo continúa siendo especialmente relevante para las bolsas europeas debido a su mayor sensibilidad a los costes energéticos y a las expectativas de inflación.

CRIPTOMONEDAS: Bitcoin pierde los 64.000 dólares pese a un entorno macroeconómico aparentemente favorable

El mercado de activos digitales presenta hoy un comportamiento predominantemente negativo.

  • Bitcoin: 62.794 dólares, -1,54%.
  • Ethereum: 1.875 dólares, -0,76%.
  • XRP: -0,82%.
  • Solana: -0,57%.
  • BNB: -0,67%.

Bitcoin pierde claramente la zona de los 64.000 dólares que había funcionado como principal referencia durante las últimas sesiones.

La caída resulta especialmente interesante cuando se compara con el comportamiento de otros mercados.

Durante las últimas 48 horas hemos observado:

S&P 500 → nuevos máximos históricos.

Nasdaq → liderazgo dentro de Wall Street.

DXY → nuevamente por debajo de 100 y cayendo.

Expectativas sobre la Fed → progresivamente menos restrictivas.

Oro → manteniéndose alrededor de 4.400 dólares.

Bitcoin → perdiendo 64.000 y retrocediendo hacia 62.800 dólares.

Esta divergencia empieza a ser difícil de explicar únicamente mediante factores macroeconómicos.

En principio, un dólar más débil, unas expectativas monetarias menos restrictivas y una renta variable en máximos deberían proporcionar un entorno relativamente favorable para un activo sensible a las condiciones financieras y al apetito por el riesgo.

Sin embargo, Bitcoin no está respondiendo.

A esta debilidad relativa se añade cierta incertidumbre específica del ecosistema cripto, mientras los inversores esperan novedades regulatorias relacionadas con Estados Unidos.

Lectura clave

Bitcoin no solo continúa comportándose peor que el oro durante los episodios de incertidumbre geopolítica.

Ahora tampoco está acompañando plenamente la fortaleza de los activos de riesgo.

Esto refuerza la idea de que existen actualmente factores específicos dentro del mercado de criptomonedas que están limitando su capacidad de beneficiarse del entorno macroeconómico.

Implicación para los mercados

La pérdida de los 64.000 dólares aumenta la importancia de comprobar si Bitcoin consigue estabilizarse alrededor de los niveles actuales o si la divergencia frente a Wall Street continúa ampliándose.

Una recuperación exigiría probablemente que el mercado vuelva a transformar las mejores condiciones monetarias en demanda efectiva por activos digitales.

Mientras eso no ocurra, la debilidad relativa frente a renta variable y oro seguirá siendo una de las señales más interesantes dentro del mercado.

CONCLUSIÓN

Los mercados terminan la semana con una narrativa considerablemente más definida que la que teníamos después del informe de empleo del pasado viernes.

Entonces, la destrucción de 23.000 empleos y las importantes revisiones negativas de mayo y junio cambiaron las expectativas sobre la Reserva Federal, pero todavía faltaba comprobar si la inflación permitiría consolidar esa interpretación.

Esta semana hemos recibido dos señales favorables: el IPC se moderó hasta el 3,4%, en línea con lo esperado, y el IPP avanzó un 4,7% interanual, por debajo de previsiones y claramente inferior al dato previo.

El mercado ha reaccionado en consecuencia: caen las probabilidades de una subida de tipos en septiembre, el dólar vuelve a debilitarse y la renta variable marca nuevos máximos.

En conjunto, el mensaje es claro: la desinflación gana credibilidad y el deterioro del empleo refuerza el giro hacia una Fed menos restrictiva.

Sin embargo, el petróleo reintroduce incertidumbre al repuntar por el riesgo geopolítico en torno a Irán y Ormuz, recordando que el escenario inflacionista aún no está completamente cerrado.

En este contexto, el mercado se mueve entre dos fuerzas opuestas: una inflación que se modera en los datos recientes y una energía que amenaza con volver a tensionarla.

Por eso, más que una conclusión cerrada, lo que tenemos es un equilibrio frágil que ahora dependerá de cómo interprete la Reserva Federal esta nueva combinación de señales.

⚠️ Aviso legal: Este informe tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión. Operar en mercados financieros conlleva riesgos y puede no ser adecuado para todos los inversores.