El IPC pone a prueba el giro dovish del NFP mientras el petróleo vuelve a amenazar la inflación
Buenos días,
Hoy la atención de los mercados está claramente concentrada en el IPC de Estados Unidos de julio. Aunque este dato ya era relevante por sí mismo, su importancia se ha intensificado tras el débil informe de empleo del pasado viernes, que cambió de forma notable la narrativa macroeconómica.
El mercado llega a esta publicación en un contexto de mayor sensibilidad, donde cualquier desviación respecto a lo esperado puede tener un impacto significativo en las expectativas sobre la Reserva Federal.
El consenso anticipa una moderación de la inflación general hasta el entorno del 3,4% interanual, con la subyacente alrededor del 2,5% y un avance mensual cercano al 0,2%.
En este sentido, el IPC de hoy no es solo una referencia más de inflación, sino la primera gran prueba para confirmar si el cambio de expectativas generado por el NFP del viernes puede consolidarse o no.
GEOPOLÍTICA Y ORIENTE MEDIO: La pausa aérea continúa, pero la guerra escala en el mar
La situación entre Estados Unidos e Irán ha vuelto a deteriorarse en las últimas 24 horas.
No se han registrado nuevos bombardeos a gran escala ni ofensivas aéreas directas, pero la ausencia de escalada en el aire no implica desescalada del conflicto.
La confrontación se está desplazando hacia el ámbito marítimo.
Estados Unidos ha confirmado el uso de un helicóptero MH-60 y dos misiles Hellfire contra el buque Vela Nova, de bandera panameña, tras supuestamente ignorar advertencias e intentar romper el bloqueo naval sobre puertos iraníes.
El ataque inutilizó el sistema de propulsión y gobierno del buque, aunque la tripulación habría resultado ilesa.
El episodio es relevante porque marca una aplicación directa de fuerza militar sobre tráfico comercial dentro del bloqueo.
Washington afirma que hasta el 11 de agosto ha:
- Desviado 55 buques comerciales.
- Inutilizado 3 embarcaciones.
- Abordado 2 buques.
El bloqueo deja así de ser solo una herramienta de presión política para convertirse en un factor operativo con impacto directo sobre la navegación.
Mientras tanto, Irán mantiene cerrado el estrecho de Ormuz.
Teherán condiciona su reapertura al fin de las operaciones militares estadounidenses, el levantamiento del bloqueo y sanciones, el desbloqueo de fondos y compensaciones por daños de guerra.
Estados Unidos, por su parte, exige compensaciones por víctimas y daños atribuidos a Irán y sostiene que su Armada controla el estrecho tras operaciones de desminado.
La diplomacia sigue activa, pero con mensajes contradictorios.
Pakistán sugiere que podría haber avances hacia un acuerdo, Qatar también apunta progresos en las conversaciones sobre Ormuz, mientras Irán niega negociaciones directas con Washington y solo reconoce contactos indirectos.
Las conversaciones con Omán se centran en diseñar una posible ruta segura de navegación. Pero es clave diferenciar: una ruta técnica no equivale a la reapertura del estrecho.
Sin tráfico comercial real, regular y seguro, no puede hablarse de normalización.
Además, el riesgo se extiende a otro punto crítico, ya que los hutíes han lanzado nuevos ataques en Bab el Mandeb, con víctimas y respuesta militar yemení contra posiciones insurgentes.
Lectura clave
El escenario actual puede resumirse como una pausa aérea con escalada marítima.
Ormuz sigue cerrado, el bloqueo naval estadounidense se intensifica y Bab el Mandeb añade un segundo foco de riesgo sobre rutas energéticas clave.
La diplomacia continúa, pero la distancia entre soluciones técnicas y un acuerdo político efectivo sigue siendo amplia.
Implicación para los mercados
Mientras Ormuz no registre tráfico comercial normalizado, la prima geopolítica debería mantenerse en el petróleo.
La tensión simultánea en Ormuz y Bab el Mandeb incrementa la sensibilidad del mercado ante cualquier incidente marítimo.
Aun así, esta prima sigue siendo muy reactiva: cualquier avance diplomático puede provocar caídas rápidas del crudo, mientras que nuevos incidentes pueden reactivarlo con la misma velocidad.
ENERGÍA Y MATERIAS PRIMAS: El Brent vuelve hacia 90 dólares mientras el oro acelera hasta 4.470
El deterioro geopolítico continúa trasladándose directamente al mercado de materias primas.
- Brent: 89,48 dólares, +0,64%.
- WTI: 83,70 dólares, +0,60%.
El petróleo acumula varias sesiones consecutivas de recuperación y el Brent vuelve a aproximarse a la importante referencia psicológica de los 90 dólares, después de haber llegado a superar momentáneamente ese nivel.
El movimiento supone prácticamente la reconstrucción de buena parte de la prima geopolítica que desapareció durante la semana pasada.
Entonces, el mercado descontaba una progresiva normalización de Ormuz pero ahora ocurre lo contrario. El cierre continúa, las condiciones políticas se endurecen y los nuevos incidentes marítimos obligan nuevamente a valorar el riesgo de que las restricciones al tráfico energético se prolonguen.
Sin embargo, la volatilidad continúa siendo muy elevada.
El Brent ha demostrado reaccionar con rapidez tanto a las noticias negativas procedentes de Ormuz como a cualquier señal favorable relacionada con la mediación de Pakistán, Qatar u Omán.
En los metales, la fotografía vuelve a ser especialmente constructiva.
- Oro: 4.467,59 dólares, +0,60%.
- Plata: 66,343 dólares, +2,17%.
- Cobre: +0,60%.
La evolución del oro resulta especialmente significativa. El viernes cotizaba alrededor de 4.365 dólares. El lunes superaba 4.400, ayer se mantenía alrededor de 4.430 y hoy vuelve a avanzar hacia 4.470 dólares.
Además, este movimiento se produce mientras el dólar intenta recuperar ligeramente terreno y esto refuerza una tendencia que venimos observando durante las últimas sesiones: el oro cuenta actualmente con varios motores simultáneos.
- Por un lado, el deterioro del mercado laboral estadounidense ha reducido las expectativas de una política monetaria más restrictiva.
- Por otro, la escalada marítima vuelve a incrementar la demanda defensiva.
Lectura clave
Petróleo y oro avanzan simultáneamente, pero por razones parcialmente diferentes.
El petróleo reconstruye la prima geopolítica asociada a las restricciones sobre el suministro y las rutas comerciales, mientras el oro combina demanda de refugio con unas expectativas monetarias más favorables después del NFP.
Implicación para los mercados
La recuperación del petróleo introduce una complicación importante para las expectativas de inflación.
No obstante, conviene distinguir entre el dato que conoceremos hoy y las presiones futuras.
El IPC de julio es retrospectivo y no recogerá completamente el reciente rebote del petróleo.
La verdadera cuestión será si el encarecimiento energético se prolonga durante agosto y los próximos meses.
Por tanto, incluso una buena lectura del IPC hoy no eliminaría completamente el riesgo inflacionista si el Brent continúa alrededor de 90 dólares.
DIVISAS Y POLÍTICA MONETARIA: El dólar espera debajo de 100 mientras el IPC decide el siguiente movimiento
El mercado de divisas presenta movimientos muy reducidos antes de conocer la principal referencia macroeconómica de la semana.
- Índice Dólar (DXY): 99,77 puntos, +0,06%.
- EUR/USD: 1,1535, -0,06%.
- USD/JPY: 159,34, +0,04%.
El dólar continúa recuperando gradualmente parte del terreno perdido después del informe de empleo. El DXY cotizaba alrededor de 99,52 el lunes, avanzó hacia 99,75 ayer y se encuentra hoy alrededor de 99,77.
Sin embargo, todavía no ha conseguido recuperar la referencia psicológica de los 100 puntos. El IPC podría determinar ahora si ese nivel vuelve a ser superado o si el debilitamiento posterior al NFP continúa.
El consenso espera:
- IPC general interanual: 3,4%, frente al 3,5% anterior.
- IPC subyacente interanual: alrededor del 2,5%.
- IPC subyacente mensual: aproximadamente +0,2%.
La importancia del dato ha aumentado considerablemente después del deterioro mostrado por el empleo. Antes del NFP, el debate estaba centrado principalmente en determinar si la inflación permitiría o no nuevos movimientos restrictivos de la Reserva Federal.
Ahora la Fed debe valorar simultáneamente dos riesgos: Inflación y empleo. Y ambos empiezan a enviar señales diferentes.
Lectura clave
El NFP debilitó significativamente el argumento para una Reserva Federal más restrictiva, pero todavía necesitamos comprobar si la inflación permite realmente consolidar ese cambio de expectativas.
El IPC será la primera gran prueba.
Implicación para los mercados
Podemos plantear tres grandes escenarios.
Un IPC inferior a las expectativas reforzaría la combinación de menor inflación y deterioro laboral, aumentando el argumento para una Fed menos restrictiva y pudiendo volver a presionar al dólar y a las rentabilidades.
Un IPC aproximadamente en línea con el consenso mantendría la narrativa de una desinflación gradual y permitiría al mercado continuar evaluando principalmente el deterioro del empleo.
Una sorpresa inflacionista al alza generaría el escenario más complejo: mercado laboral debilitándose, inflación resistente y petróleo nuevamente cerca de 90 dólares.
En ese último caso, la Reserva Federal tendría que enfrentarse a un equilibrio considerablemente más incómodo entre estabilidad de precios y actividad económica.
RENTA VARIABLE: Wall Street corrige por segunda sesión mientras los futuros intentan estabilizarse antes del IPC
Wall Street volvió a cerrar ayer mayoritariamente en negativo.
Cierre del martes
- Dow Jones: 53.791,85 puntos, -0,34%.
- S&P 500: 7.728,20 puntos, -0,32%.
- Nasdaq: 26.445,45 puntos, -0,60%.
- Russell 2000: 3.027,12 puntos, +0,32%.
El movimiento supone la segunda sesión consecutiva de corrección después de la reacción positiva que provocó inicialmente el NFP. La magnitud de las caídas continúa siendo moderada y Wall Street permanece cerca de máximos, por lo que todavía no estamos observando una salida generalizada de los activos de riesgo.
Sin embargo, parte del entusiasmo generado por la expectativa de una Fed menos restrictiva se ha moderado.
El petróleo vuelve a subir, las negociaciones sobre Ormuz se complican y el mercado espera comprobar hoy si la inflación permite mantener la interpretación dovish del empleo.
La tecnología volvió a mostrar una debilidad relativa superior. El caso de AMD refleja nuevamente la elevada exigencia existente alrededor de las compañías relacionadas con Inteligencia Artificial. Pese a superar determinadas expectativas de resultados, sus acciones sufrieron fuertes ventas en operaciones posteriores al cierre ante las dudas sobre sus perspectivas futuras.
La situación refuerza una narrativa que venimos siguiendo durante las últimas sesiones.
El mercado continúa confiando en el potencial estructural de la Inteligencia Artificial, pero ya no premia automáticamente cualquier resultado o incremento de inversión.
Las expectativas son elevadas y los inversores exigen cada vez mayor visibilidad sobre crecimiento, monetización y retorno sobre el capital.
Esta mañana, los futuros estadounidenses recuperan moderadamente:
- US30: +0,01%.
- US500: +0,16%.
- US Tech 100: +0,45%.
- US2000: +0,22%.
El Nasdaq, que ayer fue el índice más castigado, lidera precisamente la recuperación de los futuros.
Lectura clave
Wall Street continúa cerca de máximos, pero ha perdido parte del impulso posterior al NFP.
Las dos sesiones de corrección parecen reflejar principalmente cautela antes del IPC, presión procedente del petróleo y una creciente selectividad dentro de tecnología, más que una salida generalizada de los activos de riesgo.
Implicación para los mercados
El IPC determinará si el argumento monetario que impulsó inicialmente a Wall Street después del NFP continúa siendo válido.
Una moderación de la inflación podría aliviar nuevamente la presión sobre las valoraciones.
Una sorpresa alcista tendría potencial para afectar especialmente a los segmentos más sensibles a los tipos de interés y obligaría al mercado a reconsiderar parte de las expectativas construidas desde el viernes.
ASIA Y EUROPA: Corea lidera gracias a los semiconductores mientras Europa espera al IPC
La sesión asiática vuelve a mostrar una elevada dispersión.
- KOSPI: +3,68%.
- Nikkei 225: +0,99%.
- Hang Seng: -1,00%.
- FTSE China 50: -1,44%.
Corea del Sur destaca claramente sobre el resto de la región. El KOSPI registra una fuerte subida apoyado por compañías relacionadas con semiconductores y memoria, donde las expectativas de demanda vinculadas a Inteligencia Artificial continúan actuando como catalizador.
El movimiento ofrece además un contraste interesante con Wall Street. Mientras algunas tecnológicas estadounidenses sufren la elevada exigencia de las valoraciones y las expectativas futuras, determinadas compañías asiáticas continúan beneficiándose directamente del aumento esperado de la demanda de infraestructura asociada a IA.
Japón también mantiene una fortaleza relativa considerable. El Nikkei avanza otro 0,99% después de las importantes subidas registradas durante las sesiones anteriores.
China y Hong Kong presentan nuevamente la fotografía contraria. El Hang Seng pierde un 1% y el FTSE China 50 retrocede un 1,44%, prolongando la debilidad observada ayer.
Europa muestra esta mañana movimientos mucho más reducidos.
- FTSE 100: -0,14%.
- CAC 40: -0,29%.
- DAX: +0,12%.
- Euro Stoxx 50: +0,01%.
- IBEX 35: -0,18%, alrededor de 20.176 puntos.
La ausencia de una dirección clara resulta significativa, ya que los inversores europeos parecen haber adoptado una posición de espera antes del IPC estadounidense.
El petróleo cercano a 90 dólares vuelve a representar un riesgo especialmente relevante para Europa por su impacto potencial sobre inflación y costes energéticos, pero los índices todavía no están descontando un deterioro significativo.
España continúa manteniendo una fortaleza relativa elevada.
El IBEX 35 corrige ligeramente, pero conserva con claridad la referencia psicológica de los 20.000 puntos.
Lectura clave
Asia continúa mostrando importantes divergencias: Corea y Japón avanzan con fuerza mientras China y Hong Kong prolongan su debilidad.
Europa permanece prácticamente congelada antes del IPC, sin una apuesta direccional clara.
Implicación para los mercados
El comportamiento posterior al dato estadounidense podría trasladarse rápidamente hacia Europa a través del dólar, las rentabilidades de los bonos y Wall Street.
Además, si el petróleo continúa alrededor de 90 dólares durante las próximas sesiones, el impacto sobre las expectativas de inflación y costes energéticos volverá a convertirse en una variable especialmente importante para las bolsas europeas.
CRIPTOMONEDAS: Bitcoin espera alrededor de 64.000 dólares mientras vuelve a separarse del oro
El mercado de activos digitales presenta hoy un comportamiento mixto.
- Bitcoin: 63.821 dólares, -0,47%.
- Ethereum: +0,80%.
- XRP: +1,41%.
- Solana: +0,56%.
- BNB: +1,06%.
Bitcoin continúa alrededor de la importante zona de los 64.000 dólares, después de perder parte del impulso observado inmediatamente después del NFP.
Sin embargo, varias de las principales altcoins avanzan, por lo que no estamos ante una venta generalizada del mercado de criptomonedas.
La divergencia más interesante vuelve a aparecer al comparar Bitcoin con el oro. Después del informe de empleo, ambos activos podían beneficiarse de una combinación de dólar más débil y expectativas monetarias menos restrictivas.
Pero cuando aumenta nuevamente la incertidumbre geopolítica, sus comportamientos comienzan a separarse. El oro avanza hacia 4.470 dólares y vuelve a recibir demanda defensiva, en cambio Bitcoin continúa comportándose predominantemente como un activo sensible a las condiciones financieras, la liquidez y el apetito por el riesgo.
Lectura clave
Bitcoin espera al IPC alrededor de 64.000 dólares mientras el oro continúa acelerando.
La divergencia refuerza la idea de que ambos activos están reaccionando de manera diferente al aumento actual de la incertidumbre geopolítica.
Implicación para los mercados
Una inflación inferior a las expectativas que presione al dólar y reduzca las expectativas de tipos podría mejorar nuevamente las condiciones financieras para Bitcoin y el conjunto del mercado cripto.
Una sorpresa inflacionista al alza tendría potencial para provocar el efecto contrario.
CONCLUSIÓN
El mercado llega al IPC estadounidense en una situación más compleja tras el NFP.
El informe de empleo mostró un claro deterioro del mercado laboral en EE. UU., lo que inicialmente reforzó la expectativa de una Reserva Federal menos restrictiva, debilitando al dólar y apoyando a los activos de riesgo.
Sin embargo, ese giro dovish ahora se enfrenta a una nueva variable clave: la reaparición de presiones energéticas con el Brent acercándose de nuevo a los 90 dólares, en un contexto de tensión geopolítica en Ormuz y Bab el Mandeb.
El resultado es un equilibrio delicado entre desaceleración del empleo e inflación potencialmente más persistente por el lado energético.
El IPC de hoy será decisivo para validar o corregir la narrativa del mercado. El consenso apunta a una moderación de la inflación, lo que permitiría mantener el sesgo dovish; pero una sorpresa al alza reabriría el debate sobre la capacidad de la Fed para relajar su política.
En este contexto, los mercados llegan al dato con el dólar cerca de 100, el oro en máximos recientes, Wall Street cerca de récords y Bitcoin estabilizado en torno a 64.000 dólares.
En definitiva, el IPC determinará si el impulso generado por el NFP se consolida o si el mercado debe reajustar de nuevo sus expectativas sobre la Reserva Federal.
⚠️ Aviso legal: Este informe tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión. Operar en mercados financieros conlleva riesgos y puede no ser adecuado para todos los inversores.

