Informe de mercado 11 de agosto de 2026

El petróleo vuelve al centro del mercado mientras el IPC pone a prueba la lectura dovish del NFP 

Buenos días, 

Los mercados afrontan la sesión del martes con una nueva preocupación justo antes de conocer mañana el IPC estadounidense. 

El débil informe de empleo del viernes había reforzado inicialmente las expectativas de una Reserva Federal menos restrictiva, favoreciendo las subidas de Wall Street, la caída del dólar y el avance del oro. 

Sin embargo, durante las últimas sesiones el petróleo ha vuelto con fuerza al centro de la escena. 

El estancamiento de las negociaciones sobre el estrecho de Ormuz y el endurecimiento de las condiciones planteadas por Irán han obligado al mercado a reconstruir rápidamente parte de la prima geopolítica que había eliminado durante la semana pasada. 

El movimiento empieza a ser considerable. 

El Brent se aproxima nuevamente a los 90 dólares, mientras el WTI supera los 84, después de prolongar hoy las fuertes subidas registradas durante la sesión anterior. 

Y el momento no podría ser más sensible. 

Mañana conoceremos el IPC de Estados Unidos, el primer gran dato capaz de confirmar o cuestionar la lectura dovish que dejó el informe de empleo. 

Por tanto, el mercado se encuentra ahora entre dos fuerzas contrapuestas: un mercado laboral que muestra señales claras de debilitamiento y un petróleo nuevamente al alza que amenaza con mantener vivas las presiones inflacionistas. 

Wall Street refleja esa incertidumbre con una moderada recogida de beneficios, el dólar intenta recuperar terreno y el oro permanece cerca de máximos, mientras los inversores reducen exposición antes del dato. 

El NFP debilitó el argumento para una Fed más restrictiva. El petróleo vuelve a reforzarlo por el lado de la inflación. Mañana, el IPC tendrá que desempatar. 

GEOPOLÍTICA Y ORIENTE MEDIO: Ormuz pasa de ser un problema operativo a convertirse en una herramienta de negociación 

La situación militar entre Estados Unidos e Irán permanece relativamente estable. 

Durante las últimas 24 horas no se ha confirmado una nueva oleada de ataques estadounidenses contra Irán ni una nueva ofensiva iraní contra bases estadounidenses. 

Sin embargo, la ausencia de ataques directos no debe confundirse con una normalización del conflicto. 

El principal foco continúa siendo el estrecho de Ormuz, donde las posiciones políticas se han endurecido considerablemente. 

Irán mantiene el cierre de facto del estrecho y condiciona ahora su reapertura a cuestiones que van mucho más allá de la organización técnica del tráfico marítimo. 

Entre sus principales exigencias aparecen: 

  • Compensaciones por los daños ocasionados durante el conflicto. 
  • Levantamiento del bloqueo naval estadounidense. 
  • Alivio o eliminación de determinadas sanciones. 
  • Garantías relacionadas con la presencia militar estadounidense en la región. 
  • Cambios más amplios en la postura de Washington hacia Teherán. 

El acuerdo técnico negociado entre Irán y Omán continúa pendiente de aprobación definitiva. 

La propuesta contemplaría un mecanismo temporal de aproximadamente 60 días mediante el cual los buques entrarían hacia el golfo a través de aguas gestionadas por Irán y abandonarían la región por una ruta próxima a Omán. 

Pero existe una diferencia fundamental que venimos señalando durante los últimos informes: Diseñar una ruta marítima no significa normalizar el tráfico comercial. 

Estados Unidos ha dejado abierta la posibilidad de levantar el bloqueo cuando exista un acuerdo capaz de garantizar una navegación comercial sin obstáculos, pero Washington rechaza que Irán pueda controlar unilateralmente el estrecho o imponer condiciones económicas al tránsito. 

La negociación ha cambiado así de naturaleza. 

Teherán ya no parece utilizar Ormuz únicamente para negociar un corredor marítimo. El estrecho se está convirtiendo progresivamente en una herramienta para intentar obtener concesiones económicas, militares y diplomáticas. 

Al mismo tiempo, continúa presente la confrontación en la denominada “zona gris”, donde se han denunciado recientemente ciberataques atribuidos a Irán contra sistemas municipales de agua estadounidenses, aunque sin provocar interrupciones prolongadas del suministro. 

Lectura clave 

La tregua militar continúa, pero la desescalada diplomática se ha estancado. 

El mercado pasó la semana pasada de descontar una posible reapertura relativamente rápida de Ormuz a enfrentarse ahora con una negociación mucho más amplia y compleja. 

Implicación para los mercados 

Mientras no aparezcan tránsitos comerciales reales, regulares y seguros, no puede hablarse de una normalización efectiva del estrecho. 

Esto justifica que el petróleo mantenga una prima geopolítica considerable. 

Un acuerdo técnico sin tráfico efectivo podría tener un impacto limitado. En cambio, un nuevo incidente contra un buque, una infraestructura energética o intereses estadounidenses podría provocar una reacción mucho más agresiva del mercado. 

ENERGÍA Y MATERIAS PRIMAS: El Brent se acerca a 90 dólares mientras el oro mantiene su fortaleza 

El mercado energético vuelve a convertirse en uno de los principales focos de atención. 

  • Brent: 89,72 dólares, +2,28%. 
  • WTI: 84,24 dólares, +2,57%. 

El movimiento resulta especialmente significativo porque prolonga la fuerte recuperación registrada durante la sesión anterior. 

La semana pasada observamos exactamente el proceso contrario. 

Las expectativas de una posible reapertura de Ormuz llevaron a los inversores a eliminar rápidamente buena parte de la prima geopolítica acumulada durante el conflicto. 

Ahora esa prima está regresando. 

El endurecimiento de las condiciones iraníes y la ausencia de una reapertura efectiva obligan al mercado a reconsiderar la probabilidad de que las restricciones al tráfico energético se prolonguen durante más tiempo. 

El Brent vuelve así a aproximarse a la importante referencia psicológica de los 90 dólares, aunque todavía permanece lejos de los niveles superiores a 100 dólares alcanzados durante la fase más intensa de la crisis. 

En los metales encontramos una fotografía diferente. 

  • Oro: 4.431,42 dólares, +0,27%. 
  • Plata: 64,95 dólares, -0,49%. 
  • Cobre: +0,87%. 

El comportamiento del oro continúa siendo especialmente relevante. 

El metal precioso mantiene la zona de los 4.430 dólares incluso mientras el dólar recupera ligeramente terreno. 

Durante los últimos informes hemos observado cómo su fortaleza dejaba de depender exclusivamente de la geopolítica para incorporar cada vez más factores monetarios: dólar, rentabilidades de los bonos y expectativas sobre la Reserva Federal. 

Ahora ambas fuerzas vuelven a actuar simultáneamente. 

Lectura clave 

El petróleo está reconstruyendo rápidamente la prima geopolítica eliminada durante la semana pasada, mientras el oro continúa encontrando apoyo tanto en la incertidumbre internacional como en el deterioro del mercado laboral estadounidense. 

Implicación para los mercados 

La subida del petróleo introduce una consecuencia adicional: el riesgo inflacionista vuelve a ganar importancia justo antes del IPC estadounidense. 

Una prolongación del encarecimiento energético podría complicar el proceso desinflacionista y reducir el margen de maniobra de la Reserva Federal. 

DIVISAS Y POLÍTICA MONETARIA: El dólar recupera ligeramente mientras el mercado espera al IPC 

El dólar intenta recuperar parte del terreno perdido después del informe de empleo. 

  • Índice Dólar (DXY): 99,755 puntos, +0,05%. 
  • EUR/USD: 1,1535–1,1536, -0,09%. 
  • USD/JPY: 159,29–159,31, +0,06%. 

El movimiento continúa siendo moderado y no permite hablar todavía de un cambio estructural. 

El DXY permanece por debajo de la referencia psicológica de los 100 puntos, pero el debilitamiento observado después del NFP se ha frenado. 

La razón está en el cambio parcial de expectativas que está provocando el petróleo. 

El viernes, la destrucción de empleo y las fuertes revisiones negativas de mayo y junio reforzaron inmediatamente la posibilidad de una Reserva Federal menos restrictiva. 

Sin embargo, el fuerte encarecimiento del crudo introduce ahora una variable adicional. 

El mercado debe determinar si el deterioro laboral será suficiente para justificar una política monetaria más acomodaticia o si la persistencia de las presiones inflacionistas obligará a la Fed a mantener una posición más prudente. 

Y mañana tendremos la primera gran respuesta. 

El IPC estadounidense será la principal referencia macroeconómica de la semana. 

Lectura clave 

El NFP debilitó claramente el argumento para mantener una política monetaria restrictiva durante más tiempo, pero el rebote del petróleo vuelve a introducir incertidumbre sobre la inflación. 

El dólar refleja precisamente esa espera: recupera ligeramente, pero continúa por debajo de 100. 

Implicación para los mercados 

Un IPC moderado reforzaría la lectura dovish generada por el empleo y podría volver a presionar al dólar y a las rentabilidades. 

Una sorpresa al alza tendría implicaciones considerablemente más complejas. 

El mercado tendría que enfrentarse entonces a una combinación incómoda: deterioro del empleo, petróleo al alza e inflación resistente. 

RENTA VARIABLE: Wall Street recoge beneficios y espera al IPC cerca de máximos 

Después de las fuertes subidas registradas el viernes tras el NFP, Wall Street comenzó la semana con una moderada recogida de beneficios. 

Cierre del lunes 

  • Dow Jones: 53.975,98 puntos, -0,11%. 
  • S&P 500: 7.753,11 puntos, -0,06%. 
  • Nasdaq: 26.605,36 puntos, -0,32%. 
  • Russell 2000: 3.017,40 puntos, -0,56%. 

La magnitud de las caídas resulta importante para interpretar correctamente el movimiento, ya que no estamos observando por ahora una salida generalizada de los activos de riesgo. 

El viernes, los inversores compraron la posibilidad de una Fed menos restrictiva después del deterioro del empleo. Tras ese movimiento, la sesión del lunes estuvo dominada principalmente por la recogida de beneficios, especialmente en tecnología y pequeñas compañías. 

El fuerte rebote del petróleo y las dudas sobre la evolución futura de los tipos introdujeron además una razón adicional para reducir exposición antes del IPC. 

Esta mañana los futuros estadounidenses continúan mostrando movimientos mínimos. 

  • US30: -0,14%. 
  • US500: -0,06%. 
  • US Tech 100: -0,03%. 
  • US2000: +0,05%. 
  • VIX: alrededor de 17 puntos. 

El mercado parece haber entrado en una fase de espera. 

Lectura clave 

Wall Street no está cuestionando todavía las fuertes subidas posteriores al NFP. 

La corrección del lunes fue moderada y los futuros permanecen prácticamente planos, indicando más cautela que aversión generalizada al riesgo. 

Implicación para los mercados 

El IPC será determinante para saber si el argumento monetario que impulsó las bolsas el viernes puede continuar sosteniendo las valoraciones. 

Un dato compatible con una moderación de la inflación permitiría mantener la expectativa de una Fed menos restrictiva. 

Una sorpresa alcista podría volver a presionar especialmente a los segmentos más sensibles a tipos de interés. 

ASIA Y EUROPA: Japón mantiene el impulso mientras Europa vuelve a sentir la presión del petróleo 

La sesión asiática ha mostrado una elevada dispersión. 

  • Nikkei 225: +2,08%. 
  • KOSPI: +0,73%. 
  • Hang Seng: -1,10%. 
  • FTSE China 50: -1,29%. 

Japón vuelve a destacar positivamente y prolonga la fuerte recuperación de las últimas sesiones. Corea del Sur también termina en positivo. 

China y Hong Kong, sin embargo, muestran una fotografía muy diferente, confirmando que no existe actualmente una dirección homogénea dentro de los mercados asiáticos. 

Europa presenta esta mañana un tono predominantemente negativo. 

  • FTSE 100: -0,21%. 
  • CAC 40: -0,23%. 
  • DAX: -0,33%. 
  • Euro Stoxx 50: -0,03%. 
  • IBEX 35: +0,27%, alrededor de 20.237 puntos. 

La evolución europea resulta especialmente interesante si la comparamos con la semana pasada. 

La caída del petróleo y las expectativas de una normalización progresiva de Ormuz actuaron entonces como un importante viento de cola para las bolsas europeas. Ahora esa dinámica comienza a invertirse, ya que el regreso del Brent hacia 90 dólares vuelve a introducir presión sobre las expectativas de inflación y sobre los costes energéticos. 

España continúa siendo una de las principales excepciones. 

El IBEX 35 vuelve a avanzar y mantiene con claridad la referencia psicológica de los 20.000 puntos, prolongando la fortaleza relativa que venimos siguiendo durante las últimas sesiones. 

Lectura clave 

Asia muestra una fuerte dispersión entre regiones, mientras Europa adopta una posición más defensiva ante el encarecimiento del petróleo y la proximidad del IPC estadounidense. 

El IBEX vuelve a destacar positivamente. 

Implicación para los mercados 

Si el petróleo continúa avanzando, Europa podría perder parte del viento de cola que recibió durante la semana pasada. 

El comportamiento del IBEX alrededor de los 20.000 puntos seguirá siendo especialmente relevante para determinar si el mercado español puede mantener su fortaleza relativa. 

CRIPTOMONEDAS: Bitcoin vuelve a poner a prueba los 64.000 dólares mientras aumenta la aversión al riesgo 

El mercado de activos digitales muestra hoy un comportamiento predominantemente negativo. 

  • Bitcoin: 64.069 dólares, -1,79%. 
  • Ethereum: -2,58%. 
  • XRP: -2,94%. 
  • Solana: -1,56%. 
  • BNB: +0,13%. 

Bitcoin vuelve así hacia la zona de los 64.000 dólares después de haber conseguido superar los 65.000 durante las sesiones anteriores. 

La corrección coincide con una recuperación moderada del dólar, mayor incertidumbre sobre los tipos de interés y una reducción del apetito por el riesgo antes del IPC. 

También existe presión específica procedente del ecosistema cripto, después de conocerse nuevas ventas de Bitcoin por parte de Strategy. 

Sin embargo, la divergencia más interesante aparece al comparar Bitcoin con el oro. Ambos activos se beneficiaron inicialmente del debilitamiento del dólar posterior al NFP. Ahora sus caminos vuelven a separarse. 

Mientras el oro permanece cerca de máximos y recibe apoyo adicional de la incertidumbre geopolítica, Bitcoin vuelve a comportarse principalmente como un activo sensible a las condiciones financieras y al apetito por el riesgo. 

Lectura clave 

Bitcoin vuelve a poner a prueba la zona de 64.000 dólares mientras las principales altcoins registran caídas superiores. 

El comportamiento contrasta claramente con la resistencia mostrada por el oro. 

Implicación para los mercados 

El IPC estadounidense podría provocar un movimiento especialmente relevante. 

Un dato moderado que vuelva a presionar al dólar y reduzca las expectativas de tipos podría mejorar nuevamente las condiciones para los activos digitales. 

Una sorpresa inflacionista tendría potencial para ejercer la presión contraria. 

CONCLUSIÓN 

El mercado llega al IPC estadounidense de mañana con una ecuación más compleja que después del NFP. 

El deterioro del empleo reforzó inicialmente las expectativas de una Fed menos restrictiva, pero el bloqueo de las negociaciones sobre Ormuz ha devuelto al petróleo al centro de atención. Con el Brent cerca de 90 dólares, el riesgo energético vuelve a introducir presión sobre las expectativas de inflación. 

Esta tensión explica la cautela actual: Wall Street recoge ligeramente beneficios, el dólar intenta recuperarse y el oro mantiene su fortaleza, mientras Bitcoin vuelve hacia los 64.000 dólares. 

El IPC será ahora el principal árbitro. Un dato moderado reforzaría la lectura dovish del NFP; una sorpresa al alza plantearía un escenario mucho más incómodo: empleo debilitándose, petróleo subiendo e inflación todavía resistente. 

Durante las próximas sesiones será especialmente importante vigilar: 

  • El IPC estadounidense del miércoles y su impacto sobre la Fed.  
  • El Brent alrededor de 90 dólares y la evolución de Ormuz.  
  • El DXY alrededor de 100 y el oro cerca de 4.430 dólares.  
  • La capacidad de Wall Street para consolidar cerca de máximos.  
  • Bitcoin y la zona de 64.000 dólares.  
  • El IPP del jueves y las ventas minoristas del viernes.  

⚠️ Aviso legal: Este informe tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión. Operar en mercados financieros conlleva riesgos y puede no ser adecuado para todos los inversores.