El NFP cambia las expectativas sobre la Fed mientras Ormuz vuelve a introducir presión sobre el petróleo
Buenos días,
Los mercados comienzan una nueva semana con una narrativa sensiblemente distinta a la que dominaba hace apenas unos días.
Durante buena parte de la semana pasada, la atención estuvo centrada en la progresiva reducción de la tensión entre Estados Unidos e Irán. Los avances diplomáticos y la posibilidad de establecer un mecanismo temporal entre Irán y Omán para gestionar el tráfico por el estrecho de Ormuz provocaron una fuerte reducción de la prima geopolítica incorporada en el petróleo.
Ese escenario permitió que el foco regresara progresivamente hacia los fundamentales económicos y, especialmente, hacia la política monetaria estadounidense.
El viernes se produjo el segundo gran cambio de narrativa.
El informe oficial de empleo de Estados Unidos mostró una destrucción de 23.000 puestos de trabajo en julio, frente a una previsión cercana a la creación de 80.000. Sin embargo, la principal sorpresa apareció en las revisiones de los meses anteriores: mayo fue revisado desde +172.000 hasta +129.000 empleos y junio desde +57.000 hasta apenas +20.000.
Por tanto, no estamos ante un único dato decepcionante. El mercado laboral estadounidense llevaba debilitándose durante varios meses más de lo que reflejaban inicialmente las estadísticas.
La reacción fue inmediata: el dólar perdió terreno, descendieron las rentabilidades de los bonos, el oro aceleró y Wall Street terminó la sesión con avances generalizados al aumentar las expectativas de una Reserva Federal menos restrictiva.
Pero durante el fin de semana ha reaparecido otra variable.
Las expectativas de una rápida normalización del tráfico por Ormuz se han deteriorado. Irán ha endurecido las condiciones para reabrir el estrecho y nuevos incidentes marítimos recuerdan que la desescalada continúa siendo frágil.
El mercado comienza así la semana entre dos fuerzas potencialmente contrapuestas: un mercado laboral más débil que reduce la presión sobre la Reserva Federal y un petróleo que vuelve a incorporar parte de la prima geopolítica.
El próximo gran árbitro será el IPC estadounidense del miércoles.
GEOPOLÍTICA Y ORIENTE MEDIO: Ormuz vuelve a complicarse tras el optimismo de la semana pasada
La situación entre Estados Unidos e Irán ha cambiado durante el fin de semana.
No se ha producido una nueva campaña de ataques directos a gran escala y la pausa militar continúa vigente, pero las expectativas de alcanzar rápidamente un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz se han deteriorado.
Irán y Omán continúan trabajando en un mecanismo técnico que permitiría organizar nuevas rutas de entrada y salida por el estrecho. Sin embargo, ese mecanismo no supone todavía una reapertura efectiva y plena de Ormuz.
Teherán ha endurecido sus condiciones y vincula ahora la normalización del tráfico marítimo a cuestiones políticas mucho más amplias, entre ellas:
- El levantamiento del bloqueo naval estadounidense.
- El fin de las amenazas militares.
- La retirada de fuerzas estadounidenses de la región.
- El levantamiento de sanciones.
- La liberación de activos iraníes congelados.
- Compensaciones por los daños ocasionados durante el conflicto.
Además, el Parlamento iraní estudia posibles restricciones al tránsito de buques relacionados con Estados Unidos, Israel y otros países considerados hostiles.
Durante el fin de semana también se han registrado nuevos incidentes que mantienen elevada la percepción de riesgo sobre la navegación comercial, incluido el presunto ataque con un misil contra un buque de Emiratos Árabes Unidos en el estrecho y nuevas acciones hutíes en la región.
La cuestión fundamental ha cambiado.
El problema ya no consiste únicamente en establecer una ruta marítima alternativa, sino en determinar quién controla el tránsito por Ormuz, quién garantiza su seguridad y en qué condiciones políticas se permite la navegación.
Lectura clave
La desescalada militar continúa, pero la expectativa de una reapertura rápida de Ormuz que dominó buena parte de la semana pasada se ha debilitado.
Mientras no se produzcan tránsitos comerciales reales, regulares y seguros, conviene hablar de una reapertura potencial y condicionada, no de una normalización efectiva del estrecho.
Implicación para los mercados
El riesgo de una nueva escalada militar no parece ser actualmente el escenario central, pero la prolongación de las restricciones marítimas puede mantener una prima geopolítica relevante en el petróleo.
Cualquier nuevo incidente contra buques o infraestructuras energéticas podría provocar una rápida reacción del mercado.
ENERGÍA Y MATERIAS PRIMAS: El petróleo recupera parte de la prima geopolítica mientras el oro mantiene su fortaleza
El deterioro de las expectativas sobre Ormuz está teniendo una respuesta directa en el mercado energético.
- Brent: 84,48 dólares, +1,11%.
- WTI: 78,99 dólares, +1,04%.
Durante el comienzo de la semana pasada, el petróleo registró una fuerte corrección después de que el mercado empezara a descontar una posible reapertura del estrecho.
Ahora estamos observando parcialmente el movimiento contrario.
Las nuevas condiciones planteadas por Irán y los incidentes registrados durante el fin de semana obligan a los inversores a reconstruir parte de la prima geopolítica que habían eliminado de los precios.
No obstante, el Brent continúa muy lejos de los niveles superiores a 100 dólares alcanzados durante la fase más intensa del conflicto. El mercado no está descontando actualmente un cierre absoluto y prolongado de Ormuz, sino un escenario de navegación restringida y elevada incertidumbre.
Los metales mantienen un comportamiento positivo.
- Oro: 4.407,42 dólares, +0,18%.
- Plata: +1,33%.
- Cobre: +0,71%.
El comportamiento del oro resulta especialmente relevante. Durante la semana pasada ya observamos que el metal precioso comenzaba a depender menos exclusivamente de la demanda de refugio geopolítico y cada vez más de la evolución del dólar, las rentabilidades de los bonos y las expectativas sobre la Reserva Federal.
Tras el NFP, esos factores monetarios se han vuelto todavía más favorables, mientras que la incertidumbre sobre Ormuz vuelve a proporcionar simultáneamente cierto apoyo defensivo.
Lectura clave
El petróleo recupera parte de la prima geopolítica perdida durante la semana pasada, mientras que el oro se beneficia actualmente de dos motores simultáneos: incertidumbre geopolítica y expectativas de una política monetaria estadounidense menos restrictiva.
Implicación para los mercados
La evolución de Ormuz continuará siendo determinante para el petróleo.
En el caso del oro, el próximo catalizador será principalmente macroeconómico: el IPC estadounidense del miércoles podría reforzar o cuestionar la expectativa de una Reserva Federal más dovish generada por el informe de empleo.
DIVISAS Y POLÍTICA MONETARIA: El dólar intenta estabilizarse, pero continúa por debajo de 100 tras el NFP
El mercado de divisas comienza la semana con movimientos relativamente contenidos.
- Índice Dólar (DXY): 99,52 puntos, +0,09%.
- EUR/USD: 1,1561–1,1563, +0,03%.
- USD/JPY: 158,56–158,58, +0,49%.
El dólar recupera ligeramente terreno durante la sesión, pero el movimiento no modifica por ahora la estructura observada tras la publicación del informe de empleo.
El DXY continúa consolidándose claramente por debajo de la referencia psicológica de los 100 puntos y cerca de sus niveles más bajos de los últimos dos meses.
El viernes, Estados Unidos comunicó una destrucción de 23.000 empleos en julio frente a aproximadamente 80.000 esperados.
Más importante todavía fue la revisión de los meses anteriores:
- Mayo: +129.000 empleos, desde +172.000 inicialmente.
- Junio: +20.000, desde +57.000.
- Julio: -23.000.
Además, el crecimiento salarial interanual se moderó hasta aproximadamente el 3,2%, su ritmo más bajo desde 2021.
La combinación de menor creación de empleo y moderación salarial reduce la presión inmediata para que la Reserva Federal vuelva a endurecer su política monetaria.
El siguiente gran dato será el IPC estadounidense del miércoles.
El consenso espera que la inflación general interanual se modere desde el 3,5% hasta aproximadamente el 3,4%, mientras que la inflación subyacente podría avanzar alrededor de un 0,2% mensual.
Lectura clave
El NFP ha cambiado significativamente la percepción sobre la economía estadounidense y ha reducido las expectativas de nuevas subidas de tipos.
El pequeño rebote del dólar de hoy no modifica todavía esa narrativa.
Implicación para los mercados
El IPC del miércoles será fundamental para comprobar si la inflación permite realmente a la Reserva Federal adoptar una posición menos restrictiva.
Un dato moderado reforzaría la lectura dovish generada por el empleo. Por el contrario, una sorpresa inflacionista obligaría al mercado a enfrentarse a un escenario mucho más incómodo: debilitamiento del empleo con una inflación todavía resistente.
RENTA VARIABLE: Wall Street valida inicialmente la lectura dovish del empleo, pero comienza la semana con mayor cautela
Wall Street reaccionó positivamente al informe de empleo del viernes.
Cierre del viernes
- Dow Jones: +0,28%.
- S&P 500: +0,62%.
- Nasdaq: +1,30%.
- Russell 2000: +1,10%.
La reacción resulta significativa porque las ganancias iniciales posteriores al NFP no desaparecieron durante la sesión.
El mercado interpretó principalmente el deterioro del empleo como un argumento para reducir las expectativas de nuevas subidas de tipos, y no como una señal inmediata de recesión.
La amplitud del movimiento también fue relevante. No solo avanzaron las grandes tecnológicas: el Russell 2000 ganó más de un 1%, mostrando que la reacción favorable se extendió hacia compañías de menor capitalización.
La tecnología volvió, no obstante, a liderar las ganancias, prolongando la narrativa observada durante las últimas semanas en torno a la Inteligencia Artificial y los buenos resultados empresariales.
La temporada de resultados continúa ofreciendo un balance muy positivo: alrededor del 86% de las compañías del S&P 500 que ya han publicado resultados han superado las estimaciones.
Esta mañana, los futuros estadounidenses muestran un comportamiento más prudente.
- US30: -0,09%.
- US500: +0,14%.
- US Tech 100: +0,39%.
- US2000: -0,09%.
- VIX: 16,86 puntos, -0,77%.
El Nasdaq vuelve a mostrar una fortaleza relativa superior, pero el conjunto del mercado parece entrar en una fase de espera antes del IPC.
Lectura clave
Wall Street validó inicialmente la lectura dovish del NFP y continúa cerca de máximos, con la tecnología manteniendo el liderazgo.
Sin embargo, tras las fuertes subidas recientes y con buena parte de la temporada de resultados ya publicada, el mercado necesita nuevos catalizadores para consolidar el movimiento.
Implicación para los mercados
Mientras el deterioro laboral se interprete como una razón para una Fed menos restrictiva, puede continuar siendo favorable para las valoraciones.
El riesgo aparecería si los próximos indicadores empiezan a señalar que la desaceleración económica está siendo más profunda de lo esperado. En ese escenario, el mercado podría dejar de interpretar los malos datos como positivos para los tipos y comenzar a descontarlos como negativos para los beneficios empresariales.
ASIA Y EUROPA: Asia comienza con fuerza mientras Europa consolida con mayores dudas
La sesión asiática ha mostrado un comportamiento mayoritariamente positivo.
- Nikkei 225: +2,22%.
- Hang Seng: +1,05%.
- FTSE China 50: +1,07%.
- KOSPI: +0,65%.
Japón lidera claramente las ganancias, mientras Hong Kong, China y Corea del Sur también cierran en positivo.
El movimiento supone una recuperación respecto a las correcciones observadas en algunas plazas asiáticas durante la segunda mitad de la semana pasada y refleja que, por ahora, el deterioro del empleo estadounidense no ha provocado una reducción generalizada del apetito por el riesgo.
Europa presenta una fotografía diferente.
- FTSE 100: -0,23%.
- CAC 40: -0,21%.
- DAX: +0,04%.
- IBEX 35: -0,13%.
- Euro Stoxx 50: +0,14%.
Los principales índices europeos cotizan prácticamente planos y sin una dirección común.
La semana pasada Europa se benefició especialmente de la fuerte caída del petróleo y de la expectativa de una progresiva normalización del tráfico por Ormuz. El repunte actual del crudo elimina parcialmente ese viento de cola.
El IBEX 35 cotiza alrededor de los 20.160 puntos. Después de romper los 20.000 y superar posteriormente los 20.300 puntos, la corrección de hoy continúa siendo moderada y el índice español mantiene por ahora la referencia psicológica de los 20.000 puntos.
Lectura clave
Asia recupera claramente el apetito por el riesgo, mientras Europa inicia la semana en una fase de consolidación.
La recuperación del petróleo elimina además parte del catalizador favorable que ayudó a las bolsas europeas durante la semana pasada.
Implicación para los mercados
Mientras la tensión en Ormuz permanezca contenida y el mercado continúe esperando una Fed menos restrictiva, el entorno global para la renta variable puede seguir siendo constructivo.
Europa, sin embargo, vuelve a mostrar una mayor sensibilidad a la evolución de los precios energéticos.
CRIPTOMONEDAS: Bitcoin consolida por encima de 65.000 dólares tras el cambio de expectativas sobre la Fed
El mercado de activos digitales comienza la semana con un tono moderadamente positivo.
- Bitcoin: 65.205 dólares, +0,60%.
- Ethereum: +0,49%.
- Solana: +0,67%.
- BNB: +0,35%.
- XRP: -0,09%.
Bitcoin consigue consolidarse por encima de los 65.000 dólares después de beneficiarse durante las últimas sesiones del debilitamiento del dólar y de unas expectativas monetarias algo más favorables.
El movimiento no constituye todavía un rally generalizado del mercado de criptomonedas, pero sí confirma una mejora gradual del sentimiento.
El comportamiento posterior al NFP resulta especialmente relevante. Al igual que sucede con el oro y las compañías tecnológicas, una menor expectativa de tipos de interés puede mejorar el entorno financiero para activos sensibles a las condiciones de liquidez.
Lectura clave
Bitcoin consolida por encima de 65.000 dólares mientras el mercado continúa ajustándose a unas expectativas potencialmente más dovish para la Reserva Federal.
Implicación para los mercados
El comportamiento del dólar, las rentabilidades de los bonos y especialmente el IPC estadounidense serán determinantes para comprobar si el movimiento puede prolongarse.
CONCLUSIÓN
Los mercados comienzan la semana enfrentándose a una nueva combinación de fuerzas macroeconómicas y geopolíticas.
Durante la semana pasada, la posibilidad de una desescalada entre Estados Unidos e Irán redujo considerablemente la prima geopolítica sobre el petróleo y permitió que los fundamentales económicos recuperaran el protagonismo.
El viernes, el informe de empleo aceleró ese cambio de narrativa.
La destrucción de 23.000 empleos en julio y, especialmente, las fuertes revisiones negativas de mayo y junio revelaron que el mercado laboral estadounidense llevaba debilitándose durante más tiempo y con mayor intensidad de lo que se pensaba.
La primera reacción del mercado ha sido interpretar ese deterioro como un argumento para una Reserva Federal menos restrictiva. El dólar permanece por debajo de 100, las rentabilidades de los bonos retrocedieron tras el dato, el oro se mantiene por encima de 4.400 dólares y Wall Street cerró el viernes con ganancias generalizadas.
Sin embargo, durante el fin de semana Ormuz ha vuelto a introducir incertidumbre.
Irán ha endurecido considerablemente las condiciones para normalizar el tráfico marítimo y nuevos incidentes en la región han obligado al petróleo a recuperar parte de la prima geopolítica perdida durante las sesiones anteriores.
El mercado se encuentra así ante dos fuerzas que pueden terminar entrando en conflicto.
Por un lado, un mercado laboral más débil reduce la presión sobre la Reserva Federal.
Por otro, un petróleo nuevamente al alza podría dificultar el proceso desinflacionista si la crisis de Ormuz vuelve a prolongarse.
El IPC estadounidense del miércoles será, por tanto, la siguiente gran referencia.
Si confirma una moderación de las presiones inflacionistas, el mercado podría reforzar la expectativa de una Fed más dovish. Si sorprende al alza, la combinación de menor crecimiento del empleo y una inflación todavía elevada volvería a complicar considerablemente el escenario monetario.
Durante esta semana será especialmente importante vigilar:
- La evolución del tráfico comercial por el estrecho de Ormuz y cualquier nuevo incidente marítimo.
- Las negociaciones entre Irán, Omán y Estados Unidos.
- La evolución del Brent tras recuperar parte de la prima geopolítica.
- El IPC estadounidense del miércoles y su impacto sobre las expectativas de la Reserva Federal.
- El IPP del jueves y las ventas minoristas del viernes, que ofrecerán nuevas señales sobre inflación y consumo.
- La evolución del dólar y de las rentabilidades de los bonos tras el fuerte deterioro mostrado por el mercado laboral.
- La capacidad de Wall Street para consolidar sus máximos una vez superada la fase principal de la temporada de resultados.
⚠️ Aviso legal: Este informe tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión. Operar en mercados financieros conlleva riesgos y puede no ser adecuado para todos los inversores.

